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Un sencillo experimento gedanken

15 Sep

En 1896 el joven Albert Einstein, que por aquella época contaba con apenas 17 años de edad, fue enviado a la pequeña localidad suiza de Aarau para terminar sus estudios secundarios. Alojado como huésped en la casa de uno de sus profesores, Jost Winteler, el adolescente, además de dar rienda suelta a sus hormonas flirteando con la hija de Winteler, ocupaba sus ratos libres en otros curiosos pensamientos.

Llegaba a su habitación, encendía la lámpara, y tras unos instantes pensativo, el chaval ponía a funcionar lo que Poirot llamaba células grises y se decía para sí: Imaginemos que puedo correr tan rápido como quiera. Es más, imaginemos que puedo moverme tan rápido que pudiera viajar a la misma velocidad que la luz que sale de mi lámpara. Soy tan veloz que viajo a la misma velocidad, exactamente la misma… ¿Qué es lo que vería? ¿Cómo vería la luz si pudiera correr junto a ella con su misma rapidez?

Faltaban cuatro años para llegar al siglo XX y a Einstein, que ya había estudiado con cierta profundidad a Maxwell y a Newton, no le cuadraban algunas cosas.

Si la luz y yo viajásemos a la misma velocidad, en ese camino juntos la luz estaría quieta respecto a mí. Vería la luz en reposo y eso es imposible: si la luz existe es simplemente porque se mueve, porque viaja. Al igual que no existe una ola quieta, la existencia de la luz se debe a que se mueve y por tanto no puedo verla en reposo… ergo, es imposible que yo pueda moverme a la velocidad de la luz.

Una década más tarde, en 1905, Albert Einstein revolucionaría el mundo de la ciencia publicando una serie de artículos científicos entre los que se encontraba su famosa teoría de la relatividad especial.

Aquellas carreras imaginarias de juventud a la velocidad de la luz, que el propio físico relató en diversas entrevistas antes de su muerte, fueron el germen de su posterior trabajo y en el mundo de la ciencia se conocen como “experimentos gedanken”. Son hipótesis imaginarias que se realizan mentalmente para comprender cómo funciona la Naturaleza, una especie de experimento pensado, un barato laboratorio preparado en nuestro cerebro.

Otro personaje irreductible al que se le daban muy bien estos gedankenexperiment fue Nikola Tesla que se pasaba horas visualizando mentalmente sus ingenios. El genio de los mil y un inventos dejaba volar su imaginación durante largos ratos desarrollando estructuras, creando planos y artefactos que, primeramente, funcionaban en su cabeza.

Así fue como, un día sentado en un parque, en uno de estos momentos enfrascado en sus pensamientos, imaginó un mecanismo y lo fue desarrollando mentalmente. Al rato buscó desesperado un lápiz y un papel para dejarlo impreso por escrito, pero no pudo encontrar nada a su alcance. En su lugar lo único que se le ocurrió fue dibujar con su dedo en la arena de aquel parque. Cuando llegó a su taller y se puso a trabajar en ello, descubrió que todo encajaba perfectamente… acababa de crear el primer motor polifásico de corriente alterna.

Bueno, y qué decir del gedankenexperiment por antonomasia, el gato de Schrödinger. Un felino imaginario encerrado en una trampa mortal que revolucionó el mundo cuántico estando vivo y muerto a la vez.

A lo largo de la historia muchos de los descubrimientos y avances realizados por la ciencia, se han producido en primer lugar en la mente de quienes, observando la realidad, se aventuraron a imaginar qué ocurriría si…

Ahora, y viendo que no resulta (para algunos) demasiado difícil imaginar consecuencias a partir de unas condiciones hipotéticas, vamos a intentarlo nosotros.

Comencemos primeramente por unos cálculos mentales sencillos, aunque con bastantes ceros. El año pasado, el consumo mundial de petróleo alcanzó un nuevo record situándose en 86,60 millones de barriles diarios. Teniendo en cuenta que un barril de crudo es igual a 42 galones, o lo que es lo mismo unos 159 litros, la multiplicación es la siguiente:

86.600.000 barriles x 159 litros = 13.769.400.000

Pongámoslo en letras y, aunque no sea muy científico redondeemos un poco: consumimos a diario unos Catorce mil millones de litros de petróleo. Todos los días. Cada veinticuatro horas.

En 1956 y realizando cálculos similares a los que hemos realizado para el consumo actual de petróleo, el geofísico Marion King Hubbert se aventuró a realizar una predicción sobre las reservas de Estados Unidos y adelantó que, para finales de la década de los 60, la producción de petróleo norteamericana llegaría a su punto máximo para a partir de ahí comenzar a descender.

Muchos consideraron entonces que las predicciones de Hubbert no iban más allá de meras especulaciones mentales adornadas con bonitas funciones gaussianas sin ninguna base real… hasta que en 1971 se cumplieron y el geofísico saltó a la fama con aquella teoría del pico de Hubbert.

Pero continuemos con nuestro gedanken y añadamos algunos elementos más para imaginar qué futuros escenarios podrían presentarse o cuáles serían sus posibles consecuencias.

Viviendo en un planeta finito en donde, como es evidente, los recursos naturales se acabarán tarde o temprano, el siguiente movimiento debería contemplar la demografía y la cantidad de energía necesaria para cubrir sus necesidades.

La ONU estima que en el año 2050 la población mundial llegará a los 9.000 millones de habitantes y la demanda de energía, según un estudio publicado por la propia multinacional del petróleo Shell, será tres veces mayor que la del año 2000.

El escritor y semiólogo italiano Umberto Eco dijo una vez, a modo de metáfora muy aclaradora, que el día en que los chinos comenzasen a usar papel higiénico podríamos despedirnos del Amazonas. Pues bien, vivimos en un planeta en el que ya pocos se conforman con papel higiénico, también quieren (y con todo el derecho) sus propios iPhones, coches de 16 válvulas, pantallas de plasma superplanas y aire acondicionado para el verano. Y 9.000 millones es mucha gente.

El mundo que disfrutamos se ha creado en apenas unas décadas. En menos de un siglo hemos pasado de la carreta y el caballo de nuestros abuelos al avión supersónico. Nuestra vida, nuestra comodidad, nuestros pequeños (o grandes) logros nos han ido llegando a un ritmo espectacular, poseemos tecnología que, con la sonrisa cómplice de Clarke, pasaría perfectamente por magia hace tan solo unos años.

Sin embargo, es un gigante con los pies de barro.

Tal y como nos recuerda Kaku, nuestra gran civilización se basa en realidad en plantas muertas que, tarde o temprano, se acabarán regalándonos una estruendosa bofetada de realidad y una verdadera crisis, una de las gordas.

Y las crisis no suelen venir solas… en nuestros días, la burbuja inmobiliaria desinfló la bolsa que llevó a una crisis financiera que ha desembocado en crisis económica mundial, y sin embargo, esto no es más que un rasguño comparado con los hachazos que nos esperan a la vuelta de la esquina.

Hagan su propio gedanken… planteen su experimento mental e intenten prever el futuro escenario que nos espera, resolviendo una ecuación mental en donde hay que restar el petróleo, sumar población, añadir demanda de energía y finalizar con un más que posible cambio climático… los resultados que a mí me salen, acojonan.

————————————–
Éste artículo corresponde a la sección “Desde la cubierta del Beagle“, mi colaboración semanal con el periódico Diario de Avisos y su sección de ciencia Principia.

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11 comentarios

Publicado por en septiembre 15, 2011 en Desde la cubierta del Beagle, ecologia, energia

 

11 Respuestas a “Un sencillo experimento gedanken

  1. Sr XX terror

    septiembre 15, 2011 at 10:31 am

     
  2. Fuego negro

    septiembre 15, 2011 at 12:15 pm

    En alemán "gedanken" significa "mente". "gedankenexperiment" sería por lo tanto un experimento mental no un "experimento gedanken".Los "gedankenexperimenten" serían algo semejante a un pasatiempo intelectualmente elevado, tienen su equivalente en la empresa en los "brainstormings" (tormentas de ideas), en política en los think tank y en Teología en las interminables discusiones medievales sobre el número de ángeles que cabrían en la cabeza de un alfiler, si bien estas últimas gozan en la época actual de mucho menos prestigio que las "pajas mentales" (otra posible traducción, más comúnmente usada aunque inaceptable desde el punto de vista de la traducción profesional) de Einstein.

     
  3. Ese Punto Azul Pálido

    septiembre 15, 2011 at 12:36 pm

    Y los programas de exploración y colonización espacial, paradísimos.Gran reflexión, Irreductible.Saludos.

     
  4. Camarada Bakunin

    septiembre 15, 2011 at 12:40 pm

    Hace ya años que decidí no tener descendencia porque el panorama que se vislumbra me parece terrorífico. Mad Max parecerá los putos Teletubbies…

     
  5. Ontureño

    septiembre 15, 2011 at 12:53 pm

    Pues yo veo que, tras el pitoste que se puede liar, que probablemente deje a la segunda guerra mundial en mantilla, la solución pasa por un férreo control de la natalidad y el uso de energía nuclear.Como dije ayer en Twitter: "derecho a procrear, medicina moderna, sostenibilidad. Elige dos"

     
  6. ¡sopas don Cuco!

    septiembre 15, 2011 at 3:21 pm

    QUe raro que todos se imaginen consecuencias catastroficas. Olvidan creo un par de cosas en esa ecuación futuristica: gedanken o no, tenemos que tomar en cuenta que a nuestra disposición existe una fuente infinita de energia: el sol, asi que no sera un problema mayor que encontrar una forma mas barata e eficiente de utilizarla ( con dos asegunes: el primero, es posible hasta ahora aprovechar una minima cantidad de esa energia, ya que es muchisimo mayor el costo por ahora de celdas eficientes que el petroleo, pero una vez agotado, por fuerza dichos costos tenderan a la baja, y segundo, no es una fuente infinita el sol, pero para cuando muera tal vez la especie tendra eones extinta, asi que eso no es motivo de preocupación realmente) ademas tenemos vientos, mareas, atomos, en fin, fuentes de energia masivas no faltan. Podria ahora argumentar que de aqui a un par de decadas podria existir una falta enorme de alimentos, pero aun ahi tenemos opciones. Es cierto que hoy millones de personas mueren de hambre, pero al analizar este hecho debemos tomar en cuenta que no lo hacen porque no haya que comer en el contexto global, sino que obedece a muchisimos factores, en especial enfasis a la mala distribucion y seamos sinceros, a la pesima politica y al desden general y al egoismo e hiprocecia inherente al ser humano.Agua hay suficiente, hasta ahora muy cara eso si y creo que entre mas pase el tiempo aun mas cara, pero mi argumento es este: entre mas avance la tecnologia mas barata se convierte, y desalinizar el agua es un proceso carisimo pero no imposible y se abaratará por no quedar otra opcion. Ademas por fuerza se tendran que racionalizar este y todos los recursos.Si viajaramos digamos unos cincuenta años al futuro nos encontraremos una sociedad muy diferente a la nuestra, tal vez irreconocible, pero ahi estaremos sin duda.Todo depende de que tan racionales podemos ser, y estoy convencido que al final somos muy racionales, la cosa es que nos encontramos en una zona de confort y creo recordar que los grandes avances se logran por simple necesidad asi que solo es cosa de confiar en nosotros mismos y en nuestro trabajo e inteligencia.

     
  7. Sir Torpedo

    septiembre 15, 2011 at 6:49 pm

    Gracias estimado irreductible, enlazo tu experimento mental con la web de "crisis energética" no se puede imaginar las consecuencias de este fenómeno geológico llamado "pico del petroleo" y un problema mortífero añadido con el que nadie cuenta la "tasa de retorno energético".Un apunte ultimo, en las cañadas del teide, en las minas de San Jose ( digo esto por que pienso que usted es de la isla de Tenerife ) la empresa EADS está probando un prototipo de Rober explorador marciano, la prueba será el Sabado 17-9-11 por la mañana, preguntar por la ingeniero superior aero-espacial Giorgina, creo que se puede también consultar en la web de EADS.Saludos

     
  8. Manuel

    septiembre 17, 2011 at 10:03 am

    Ja,ja,ja, muy bueno Camarada Bakunin.Yo tampoco tengo ni tendré hijos. Es cuestión de responsabilidad y moral. Mis "experimentos mentales" tampoco me arrojan un futuro prometedor. A los problemas señalados, se añaden otros como el declive de la cultura y el conocimiento (casi nadie menor de 30 años sabe ya quien es Newton, ni Einstein (¿nombres de futbolistas, o de grupos de regetón?). Encima con el colapso de nuestra mal llamada "democracia", que en pocos meses va a ser definitivamente finiquitada, las perspectivas apuntan a una situación estilo "Berlín años 30".Y a la larga,esto acabará en un sistema basado en la esclavitud egipcia, o si hay suerte a un mundo tipo MadMax.En todo caso, no hay que preocuparse. No somos más que organismos autoreplicantes que hemos contaminado con nuestra infección un planeta. Tarde o temprano el virus ahogará al mundo hasta acabar con el, o no tendrá sufucientes recursos para seguir en el planeta y desaparecerá como qualquier virus en un organismo.Pero eso, nosotros ya no lo veremos.

     
  9. Anonymous

    septiembre 17, 2011 at 3:21 pm

    Y sin embargo es sólo un experimento. ¿Quién sabe lo que descubriremos mañana? ¿Quién sabe las decisiones que tomaremos? Desde mi punto de vista el "gedankenexperiment" propuesto no se puede comparar con los otros. Puesto que lo que intenta es analizar cómo actuamos y actuaremos en el futuro. No se analiza cómo se comportan la luz, una máquina o el consumo de un bien limitado.Ahora bien, continua con el modelo actual de sociedad en el futuro sí resulta insostenible.

     
  10. Aurelio

    septiembre 17, 2011 at 10:31 pm

    He aquí mi gedanken experiment:Vivimos en un planeta ubérrimo y generoso, capaz de dar sustento a todos los seres que lo habitan. Y vivimos inmersos en una cultura basada en el despilfarro sin medida. La codicia que alienta nuestro sistema capitalista, amplificada por nuestro sistema educativo y nuestros medios de comunicación, y el progreso, entendido este como una carrera sin sentido, cuya unica maxima indiscutible es crecer y crecer cada vez más, o sea, igual que un cancer, están convirtiendo nuestro paso por la tierra en una loca carrera con final incierto. Seamos cada vez más plenamente conscientes de las consecuencias de cada uno de nuestros actos, y podremos tener todavía alguna oportunidad de seguir habitando en esta bellísima canica de cristal donde vivimos llamada Tierra, nuestra casa.

     
  11. Fernando

    septiembre 18, 2011 at 3:09 pm

    Buen post, Irreductible, muy apropiado para los tiempos que se nos vienen encima.Por otra parte me asombra ver comentarios tan valientes y realistas como los de Camarada Bakunin, Ontureño o Manuel, con los que me siento identificado.Cuando yo era joven – tengo 55 años – se tenía por locos o incluso por nazis a cualquiera que se atreviese a poner en duda los "ilimitados recursos" del planeta o el sagrado derecho – e incluso deber – de multiplicarnos como Dios manda.Es muy satisfactorio comprobar que existen opiniones parecidas a las nuestras y que, aunque políticamente incorrectas, podamos expresarlas.

     

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